¿Quienes somos?

Compartí y Multiplicá

El FRENTE UNIVERSITARIO de LUJÁN es una agrupación de estudiantes, independiente de los partidos políticos, cuya existencia está marcada por la pelea por una universidad pública, masiva, democrática, gratuita, laica, con ingreso irrestricto, de excelencia académica, que produzca conocimiento en pos de la transformación social, en beneficio de las clases populares.

Los estudiantes que integramos el FRENTE UNIVERSITARIO de LUJÁN no cobramos ningún sueldo por las actividades que realizamos, y los gastos en volantes y otras publicaciones se solventan con distintas actividades que realizamos a tal efecto (fiestas, venta de libros, etc.). En este sentido aseguramos independencia con respecto a las autoridades de la universidad y el resto de los claustros.

¿Qué queremos?

El ingreso a la Universidad

Al ingresar a la universidad los estudiantes nos encontramos cursando nuestras carreras con aulas superpobladas; faltan aulas, nos falta información, no nos ofrecen variedad de comisiones y horarios a los estudiantes que trabajamos, ni se respetan las bandas horarias; nos imponen en todas las carreras materias “filtro” que ponen trabas a nuestro desempeño académico; la cantidad y el monto de las becas son insuficientes en función de las necesidades del estudiantado; los trenes son un desastre; y encima nos están construyendo una autopista a sólo 50 metros de la biblioteca.

A diario escuchamos que “cada vez son más los estudiantes que abandonan sus estudios”, debido a esta gran lista de condicionamientos y al individualismo reinante en este sistema, nos empujan a pensar que las causas son individuales, cuando en realidad las causas son estructurales, los estudiantes somos expulsados como consecuencia de un sistema injusto que no permite, y mucho menos garantiza, que las mayorías accedamos y permanezcamos en la Universidad Pública. Es tarea urgente de todo los estudiantes tomar conciencia que todas estas trabas actúan sobre el conjunto de los estudiantado y, por lo tanto, debemos darle una respuesta colectiva. En ese camino estamos desde que nos constituimos como agrupación estudiantil, allá por el año 1998.

Políticas de estado para la Educación Superior

Todas estas problemáticas que afectan al conjunto de los estudiantes son el resultado de las decisiones de los distintos gobiernos desde hace al menos 30 años; decisiones que han contado con la complicidad de las distintas conducciones de las universidades nacionales. En la UNLu, al igual que para el resto del sistema universitario, el desfinanciamiento sistemático y la vulneración de la autonomía universitaria fue lo que caracterizó las decisiones tomadas por los distintos gobiernos para adecuar la universidad a un mercado en manos de unas pocas empresas transnacionales; privilegiando la formación técnica de mano de obra calificada frente al deterioro de la investigación en ciencia y tecnología, es decir, una universidad tecnocrática; intentando dejar afuera del sistema universitario a la mayor cantidad posible de estudiantes. Intentando formar una universidad de élite, cambiando el rol social que debe tener la universidad argentina, el que construimos con años de lucha por parte del movimiento estudiantil y las clases populares.

Esto lo vemos reflejado en la propaganda feroz de desprestigio y las medidas concretas para degradar la excelencia académica de la formación de grado en las universidades públicas, buscan el florecimiento y la explotación de uno de los sectores de la economía que aún no ha sido completamente abierto al mercado: la educación. Para los organismos internacionales de crédito (Banco Mundial, FMI) y sus cómplices locales, la liquidación de la universidad pública, gratuita y laica, es una prioridad impostergable. Los mecanismos utilizados nos recuerdan a las campañas para lograr consenso social para la privatización de las empresas públicas. Las consecuencias de estas privatizaciones están a la vista.

Las líneas estratégicas definidas por la Ley de Educación Superior (1995) y sostenidas por los sucesivos gobiernos, incluido el actual avanzan hacia objetivos que van en contra de la universidad gratuita, pública y autónoma como:

* La Equiparación de las universidades privadas con las públicas, subsidiando a aquellas y desfinanciando a éstas, sin tener en cuenta que los fines de lucro modifican sustancialmente el rol social de la institución y sus contenidos académicos.

* Autorización a las universidades a cobrar aranceles y a realizar venta de servicio a empresas para cubrir el déficit universitario, producto del desfinanciamiento estatal; y permitiendo a su vez la intromisión de las empresas privadas en las decisiones sobre qué es lo que se investiga y enseña.

Si en la actualidad el modelo de universidad se afinca en la idea de una sociedad con una minoría privilegiada, en tal sentido, hemos decidido privilegiar nuestras preocupaciones en la educación de las mayorías, y por eso defendemos una Universidad Popular: Pública, Gratuita, Laica, con Ingreso Irrestricto, que investigue para las clases populares.

Los estudiantes debemos pelear por la construcción de la Universidad Popular

Desde la reforma universitaria de 1918, los estudiantes formamos parte del gobierno universitario (aunque no en igualdad de condiciones con respecto a los otros claustros). En todos los ámbitos que nos sea posible, los estudiantes unidos, solidariamente y organizados debemos dar nuestra mirada sobre qué es lo que estudiamos, qué queremos estudiar y qué tipo de profesional seremos al recibirnos; debemos exponer con todas nuestras fuerzas nuestras ideas con respecto a la necesidad que tiene el pueblo, de una universidad que produzca conocimiento, no para un grupo de empresas privadas, sino conocimiento que sirva para mejorar la calidad de vida de las grandes mayorías; debemos ocuparnos de defender nuestro derechos en términos de condiciones de cursada, bienestar estudiantil, temas presupuestarios, entre otros temas.

En definitiva, todas estas cuestiones tienen que ver con la permanencia o no de cada estudiante en la universidad y con los intereses de las clases populares, a las que la mayoría de los estudiantes de la UNLu pertenecemos.

Desde el FUL sabemos que sólo en conjunto podremos lograr la universidad a la que aspiramos.

Te damos entonces la bienvenida y te convocamos a construirla codo a codo, día a día.

¿Por qué nos organizamos?

Nos proponemos repensar-accionar-transformar la realidad social, es decir, una PRAXIS REVOLUCIONARIA que debemos ir construyendo colectivamente, a partir del diálogo, la humildad, la duda, el compromiso, la apertura, la alegría, el amor, trascendiendo las fronteras de la universidad; recuperando la memoria histórica de la universidad pública de la reforma del ’18 y de la universidad de los ’70 que niega el carácter reformista e intenta inscribir sus conocimientos-prácticas al servicio de una formación contra hegemónica.

Es necesario debatir la democratización de la universidad pero que eso no signifique discutir pedazos de la crisis universitaria, hay que interrogar el ingreso, la propuesta pedagógica, el gobierno, la investigación, la extensión, la gratuidad, el financiamiento, los concursos docentes. Hay que recuperar la noción de totalidad y de proyecto transformador.

Es urgente redefinir nuestro rol y la función social de la universidad. ¿Quién cree actualmente en la universidad? ¿ A quién le sirve lo que investigamos?

En este proceso somos los ESTUDIANTES los verdaderos hacedores de un cambio profundo que cuestione de raíz las lógicas jerárquicas, antidemocráticas, autoritarias que existen en las relaciones políticas-pedagógicas que se tejen (imponen) en la universidad que son reflejo de un orden económico-social injusto y explotador.

Somos responsables de retomar los caminos que cuestionen las formas en que un par de funcionarios dirigen la universidad a favor de intereses corporativos.

Caminos que debemos recorrer organizándonos como Estudiantes, articulando nuestra bronca con el convencimiento de poder cambiar nuestra Universidad, de la mano del trabajo colectivo hacia la transformación radical de la sociedad. Nos desafía el esfuerzo creativo, tomar y recrear las luchas históricas y seguir construyendo en la teoría y la practica la capacidad de poder trasformar lo existente. A eso nosotros nos referimos con poder crear y recrear poder popular.

Compartí y Multiplicá

4 Comments

  1. Hola que bueno que haya personas como ustedes que luchen por está realidad y problema social que vive hoy la argentina, está realidad que arrastra años y lo vi reflejado hasta en mi familia soy el mayor de cinco hermanos y soy el primero que logra ingresar a la universidad ya que generaciones no tuvieron lo oportunidad o sí la tuvieron dejaron por que no hubo un acompañamiento por parte de las autoridades y hoy yo tengo la oportunidad de empezar quisiera luchar junto a ustedes para cambiar está realidad que vive la argentina con respecto al ámbito universitario
    Saludos y desde ya cuemten con mi colaboracion.
    Fernando Camacho ingresante 2012

  2. Gracias Fernando, te esperamos en la UNLu, seguramente nos cruzaremos en los pasillos para seguir conversando…

  3. Poder Popular, es una consigna del PC. Videla y PC! Que cerca se los ve!
    Me parece que hay que replantearla.

  4. Gerar: ¿Crees que los conceptos tienen una única interpretación? ¿un solo sentido? Hay bibliotecas enteras que desarrollan el concepto de Poder Popular. Aquellos que nos conocen, y los que no, pero se toman una ratito para repasar en nuestra web nuestra linea y actividades, saben lo alejados que estamos de la linea histórica del PC. Como siempre te invitamos a conversar y debatir en las actividades que realizamos o en los lugares donde nos encontramos habitualmente en la UNLu. Abrazos

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